Enseñanza 1: La verdadera fuente de la felicidad es la paz interior
“Si nuestra mente está en paz, seremos felices todo el tiempo, independientemente de las condiciones externas; pero si está perturbada o inquieta de alguna manera, nunca seremos felices, por muy buenas que sean nuestras condiciones externas.”
— Venerable Geshe Kelsang Gyatso Rinpoche, Cómo transformar tu vida
Venerable Geshe Kelsang Gyatso, fundador de la Nueva Tradición Kadampa
Si hay solo una cosa que queremos que te lleves de este minicurso por correo, es esta: la felicidad es un trabajo interior. Surge de forma natural de una mente en paz.
Al practicar la meditación, podemos llegar a comprender y experimentar esta profunda verdad por nosotros mismos: que es nuestra mente, y no otras personas o circunstancias, lo que determina lo felices que somos. Cuando reconocemos esto, empezamos a valorar el poder de la meditación para sanarnos en los niveles más profundos.
En este momento dependemos de cosas externas para ser felices: nuestras relaciones, nuestra salud, nuestra reputación y nuestra carrera, por nombrar solo algunas. Nos aferramos a estas cosas como fuente de nuestra felicidad. Aunque pueden hacernos felices temporalmente, también pueden causarnos mucho sufrimiento, especialmente cuando las perdemos.
Al entrenarnos en la meditación, podemos familiarizarnos tanto con nuestra propia fuente de paz interior que nunca más tengamos que ser infelices. Las circunstancias cambiarán (como siempre lo hacen), surgirán desafíos (como siempre ocurre), habrá momentos en los que estemos “arriba” en la vida y luego “abajo” otra vez… y, aun así, nos sentiremos completamente felices y satisfechos.
Puede que la idea de poder ser felices todo el tiempo nos parezca increíble, ya que está muy lejos de nuestra comprensión actual de lo que es posible. Es bueno recordar que las enseñanzas de Buda han perdurado en este mundo durante más de 2.500 años. Quizá haya algo de verdad en lo que ha estado enseñando…
Mira este vídeo de una de nuestras recientes clases del Programa General, donde nuestro maestro residente, guen Dargyey, explora esta idea basándose en las enseñanzas del Venerable Geshe Kelsang Gyatso:
